jueves 4 de noviembre de 2010

The Great Walking Dead

Comic de culto + AMC + Inversión desmesurada + Frank Darabont = Seriaca!!!

Ayer, en el cine Capitol de Madrid, se preestrenó The Walking Dead (estreno en Fox este viernes 5). La presencia del creador del cómic, Robert Kirkman, era reclamo más que suficiente para que la gente se pelease por las invitaciones. Para algunos, un evento así merecía tomar medidas desesperadas, esto es plantarse en la cola del cine con un cartel "Necesito entrada para The Walking Dead". Pues le salió bien la jugada.

Y ante nosotros, Kirkman, Andrew Lincoln y Laurie Holden.
Merece la pena acercarse a TWD luchando contra las altas expectativas que provoca leer cualquier cosa acerca de esta serie, dejarse sorprender, atrapar y angustiar.

La trama es muy básica, hombre despierta solo en un hospital. La ciudad está deshumanizada, lo poco que se encuentra son cadáveres y muertos andantes. Pero sabe que su mujer y su hijo siguen vivos y no va a parar hasta que los encuentre.

A pesar de que el espectador lo vive todo a través de sus ojos y descubre junto a él el funcionamiento de la nueva situación, partimos con la ventaja de ser conocedores del entorno post apocalíptico de antemano. Pero la dirección del episodio hace que nos olvidemos de ello y abramos los ojos junto a Rick, a su ritmo. Para empezar, porque estos zombies dan peor rollo a la luz día que en la oscuridad de la noche.

Kirkman a mi lado, mi móvil es shit, lo sé.
Aunque cargada de tópicos y lugares comunes que nos hacen presuponer tramas y avanzar un paso más allá, rozando la previsibilidad en algunas secuencias, sufrimos la caída libre del espectador hasta la más profunda identificación con la angustia del protagonista. Frank Darabont nos dirige cómo quiere, nos hunde en el sofá, nos hace un nudo en el pecho y nos corta la respiración. La dirección de este episodio es todo un libro de estilo y una lección de cine para estudiar desde el primer hasta el último frame.


La secuencia de arranque no es más que una declaración de intenciones, un aviso para el espectador. Aquí no se van a andar con chiquitadas. Incertidumbre, sorpresas, no-muertos, desfigurados, violencia explícita, ritmo pausado, intensidad, dudas. Todo esto, planteado en un minuto. Alucinante.

Si esta calidad continúa, estamos ante una gran serie. Si no es así, nos contentaremos con un divertimento. Pero esperamos con ansia el episodio 2.

Y no enlazo el trailer, porque sin ver el episodio se convierte en una sucesión de spoilers. Yo no lo había visto, mejor!

4 miradas más:

I. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
I. dijo...

Querida flipada:

01 ¿Te sumas a la horda de críticas entusiastas? Bien, pero
vota el piloto.

02 Me enternece lo que puede hacer un buen cartel a tiempo. Teníamos que habérselo puesto a Andrew Lincoln.

03 Qué fuerte. El tráiler no es tráiler, es resumen.

dulceseptiembre dijo...

queridísima!

un nueve es mucho nueve, en mi opinión. Es cierto que a nivel de producción y dirección es impecable. En eso sí es un nueve. Rozando la perfección.
Sin embargo, el guión estaría sobre un 7 raspao. Quizá sea yo y mis gustos de pedante, pero en la era post The Wire, post Soprano... esperaba bastante más. No digo que haya que hacer un Mad Men con zombis pero los diálogos y algunos detalles no pasan de corrientes.

y ahora, me voy a ver The Wire...

dulceseptiembre dijo...

queridísima!

un nueve es mucho nueve, en mi opinión. Es cierto que a nivel de producción y dirección es impecable. En eso sí es un nueve. Rozando la perfección.
Sin embargo, el guión estaría sobre un 7 raspao. Quizá sea yo y mis gustos de pedante, pero en la era post The Wire, post Soprano... esperaba bastante más. No digo que haya que hacer un Mad Men con zombis pero los diálogos y algunos detalles no pasan de corrientes.

y ahora, me voy a ver The Wire...