Soy fan de Glee desde hace un año, por eso el informe de audiencias de fin de mes suele estar acompañado de la banda sonora de la serie.
Soy fan de The Rocky Horror Picture Show desde hace nueve años, por eso he obligado a mi familia a verla, he arrastrado a decenas de amigos al cine y si te descuidas, hasta he condicionado con un bebé con la canción de los créditos.
Que Glee le dedicase un episodio me emocionaba y aterraba a la vez. Esta película es material sensible, las canciones piden respeto total y cero innovación. ¿La respetarían lo suficiente? ¿Mantendrían el espíritu setentero o lo actualizarían? Pelos como escarpias, pero comprendiendo lo arriesgado de esta apuesta.
El catalizador para la temática aparenta ser un capricho de Mr. Shue para impresionar a Emma, pero deriva en una redención y autohomenaje del Glee Club al entender que el fenómeno nació como un lugar en el que aquellos que no encontraban su sitio se sentían como en casa. Glee siempre con estas moralinas baratas...
Las tramas del capítulo, aquí se quedarán, Finn poco contento con su cuerpo, Sue quiere un local Emmy... Aderezos demasiado desligados del leit motiv de la semana que han acabado por empobrecer el episodio.
Sólo agradecemos en la trama de Sue la aparición de Barry Bostwick y Meat Loaf, Brad y Eddie en la orginial, hablando sobre RH. Agradecemos la aparición he dicho. Pero nada más, porque su secuencia es absurda y sin gracia, son el cameo más desaprovechado y con menos personalidad de Glee. Triste.
¿Qué es lo mejor del episodio?
Está bien que hayamos vuelto a ver a Sue en acción en su Sue's Corner, que Rachel y Finn son tan ñoños, panolis y encantadores como lo fueron Susan Sarandon y Barry Bostwick en su momento,y Kurt como Riff Raff es el mayor acierto de casting.
Pero hay dos actuaciones que han puesto todo patas arriba, mientras las han respetado hasta límites insospechados.
1.Hot Patottie.
John Stamos (sí, tío Jesse!) cual Meat Loaf en sus años mozos (menos carismático, ok), tratando de bailar como él, jugueteando con su público y cantando para su chica. El plus? Está perfectamente encajada en la trama, toda una declaración de intenciones ante Mr. Shue.
2. Touch-a, touch-a, touch me.
El desmelenamiento por antonomasia. Emma frente a Shue, él se lo ha buscado, pues va a flipar. La aparición de Santana y Brittany como las necesarias Magenta y Columbia no tiene precio. El mejor número del episodio, y no por las dotes interpretativas, porque la realización es como para quedarse con la boca abierta.
Versión pobretona y edulcorada del musical? Por supuesto! Estamos hablando de Glee! Nos quedamos con un buen recuerdo y algunos números para no olvidar. Después del visionado las ganas de volver a ver el show original se disparan. Este domingo está en Madrid de forma puntual (y yo en Santander...). Rocky vino a Madrid para quedarse. Seguimos esperando el regreso del Rocky Horror Dramakuin Show, mientras tanto...
LET'S DO THE TIME WARP AGAIN!!!!




3 miradas más:
La idea de un Rocky Horror Glee Show me daba curiosidad, pero ya me la has quitado.
no he visto nunca the rocky horror... pero me comprometo a verla si tu ves conmigo la saga completa de Rocky. Eso incluye Rocky V.
hay trato?
no he visto nunca the rocky horror... pero me comprometo a verla si tu ves conmigo la saga completa de Rocky. Eso incluye Rocky V.
hay trato?
Publicar un comentario en la entrada