martes 15 de junio de 2010

True Blood, menos True, menos Blood.


True Blood is back! Y fue anoche, entre Bloody Marys, que pudimos disfrutar del primer episodio de la tercera temporada. Pero, como apuntaba I., no fue gracias al episodio.

Quizá no lo hubiera aguantado entero si lo hubiera visto sola en casa, pero en el cine. Entre carcajadas y aplausos, el rojo sangre se torna más intenso.

Episodio 1 que debería ser calificado como Episodio 0.
Una sucesión de acontecimientos inconexos, continuación de las historias personales de cada uno de los protagonistas por separado:
Sookie tratando de encontrar a Bill.
Bill luchando contra sus secuestradores.
Lafayette cuidando de una Tara herida en el alma.
Sam huyendo del pueblo para encontrarse con sus raíces.
Eric y la Reina planeando maldades.

Cada fragmento podría haber sido parte de un spin off con unos pocos personajes de la serie.  O podría haber sido material para los webisodes que han ido apareciendo por internet estas semanas atrás.
Funcionando más como cierre de la temporada pasada que como apertura de esta nueva, nos ha sorprendido, engañado y hecho reír a partes iguales.

Superado un comienzo de episodio editado como un mal Previously on, confuso por su cambio de realización y tono (parece más, una preedición de la secuencia que la definitiva), True Blood 3 trata de recuperar el humor de su primera tanda de episodios. Recupera el humor, pero no SU humor. Jason repitiéndose a sí mismo que tiene que "apagar la conciencia y enceder la polla" me saca la carcajada. Pero porque mi espectro de sentido del humor es muy amplio, no porque haya recobrado la sutileza con que conjugaba la autoparodia, la crítica social y el humor absurdo. Ahora es... más vacío. 

Sin embargo, esto puede no ser más que un pequeño traspiés en el inicio de una buena carrera. Por supuesto, la semana que viene esperaré sedienta de más el Episodio 2. Por ahora sigo pensando en lo que molaría llevar una tirita como esta. Casi tanto como que el mordisco te lo hubiera dado Eric. (el póster es parte de una impresionante colección que ha ido incrementándose semana a semana durante los últimos meses)

Definitivamente, saben que el público de True Blood está compuesto mayoritariamente por féminas y gays, por la cantidad de desnudos masculinos que nos han ofrecido. Y no seré yo quien se queje, aunque sí me sorprende. Como me sorprendieron los gritos y aplausos que acompañaron al nombre de Alexander Skarsgard durante los créditos. Definitivamente superar la temporada 2 es olvidarse de Bill para volverse ProEric.

A continuación os dejo una escena gloriosa. Porque a todos se nos cortó la respiración viendo esto. Para después entenderlo... Pero hasta las líneas de diálogo son grandiosas, por ridículas, condición necesaria para la secuencia. Puede parecer una parodia de True Blood perteneciente a un sketch de cualquier programa americano, pero... quizá la genialidad resida en eso. Ayer lo odié durante un segundo, hoy, siendo consciente del desproporcionado ridículo, soy fan.


1 miradas más:

I. dijo...

Ya sabes, I. agree:

.- Es un epílogo más que un arranque.
.- El principio parecía un resumen.
.- Su humor es distinto y vergonzante, ¿paródico?
.- ¿Quién dijo Bill? Eric, VILF por antonomasia.
.- El target se perfila.

Y también sabes que odio la escenita.