jueves 13 de mayo de 2010

Lost, no me importa nada!


¿Coherencia narrativa?
Hace tiempo que asumieron haberla perdido.

¿Intensidad dramática?
De chichinabo. Los pelos ya no se nos ponen de punta, y no es por habernos acostumbrado, no.

¿Cliffhangers de infarto?
Hace años que nos llegaron a su punto álgido. Aunque a veces aún oigo en mi cabeza a Juliet gritar "Son of a bitch".

¿Grandes personajes?
Diluidos. Benjamin Linus fue el más grande, llevamos mucho tiempo sin saber dónde está.

Ricardus despuntó durante unos segundos, pero está como poseído y no le entendemos ni en castellano.

Jack, Sawyer (debió morir tras matar al auténtico Sawyer...), Kate, Hugo, Sayid (una lágrima por él, por favor)...

Fueron grandes, ahora son monigotes. Quedan dos capítulos para arreglar esto. ¿Y Desmond? Volverá y nos devolverá la Fe, que vuelva con Eloise Hawkings de paso.

¿Una buena realización?
Ni eso ni sets creíbles, de un soplido seríamos capaces de tirar el templo.

Ni imágenes poéticas, ni una dirección artística cuidada... A trompicones, pero confiamos en Jack Bender para la finale, porque en Carnivale (yeah) nos demostró lo grande que puede ser.

Recordamos con melancolía los Flashes before los eyes de Desmond, o el Looking Glass...

¿Y quién no está harto de la metáfora del blanco y el negro?
La metáfora visual de los 60 céntimos está a la orden del día.
Esas mantas de bebés dan escalofríos de los chungos.

¿Tres finales alternativos?
No es como pasó con el ataúd, que la historia continuaba con una de las opciones que grabaron y difundieron. La historia continuaba por un sendero determinado, para bien o para mal.
Ahora nos podemos quedar con lo que queramos.
Los guionistas delegan en nosotros para decidir el final.

Nos dan todo el poder que les llevamos pidiendo años y años.
Queríamos un final que nos dejara satisfechos.
Pues venga, tres! A gusto del consumidor!

Lost del pueblo y para el pueblo.
Lo queríamos así, así lo tenemos, ni media queja!

Pero... todo esto... No me importa.
Porque con Lost, me transformo, como el humo, en FAN.
Y que me quiten lo bailao.

Si busco el éxtasis en serie, lo encuentro, por ejemplo, con Walter White Breaking Bad cada semana.

Ahora, que criticar Lost es muy fácil, pero la calidad de las primeras temporadas es inamovible.
La segunda de Twin Peaks es un culebrón mal hilado, pero a ver quién es el listo que critica esta obra maestra.
Lost, grande e incompleta. Nunca será redonda, pero en esas imperfecciones radica su esencia.
Dejémonos cautivar.
Contemplémoslo con la inocencia de un niño.
Y a disfrutar!


1 miradas más:

Addison dijo...

Actualmente el mayor misterio que queda por resolver es el tamaño de las orejas de Jacob.